Lugares extremos
Los pastores Joel Marín y Silas López y un guía nativo de la zona, Hernán Vázquez, viajaron monte adentro para visitar a los jóvenes que se encuentran en los lugares Caleb más extremos, cruzando riachuelos y, en algunos tramos, con derrumbes en las carreteras que impedían el viaje debido a las lluvias incesantes. “LLegamos a Florida, comentan los Pres. Marín y López, lugar donde estan 14 jóvenes decididos a reanimar una iglesia que en sus momentos de apogeo se reunían 60 miembros y que ahora solo lo hacen 5. Aquellos hermanos recibieron a nuestros jóvenes felices por el apoyo espiritual que vinieron a realizar, mostrando su cariño cocinándoles y acompañándoles en las visitas. Nuestros jóvenes realizaron un plan de visitas misioneras a las personas del lugar y arreglaron la iglesia que ya se encontraba abandonada. El pueblo se sintió regocijado cuando los jóvenes con machete en mano limpiaron las calles y arreglaron la ciudad y parques. Los hermanos se sintieron fortalecidos por el apoyo dado por los jóvenes que vinieron a compartir el amor de Jesús. De allí, a 5 horas de viaje, llegamos al lugar más extremo la comunidad nativa de Palma Pampa. Allí están unos 5 jóvenes adventistas con la misión de llevar el evangelio de Jesús y, compartir a través del testimonio, lo que Dios hizo en sus vidas. Lo impresionante de aquel centro Caleb es que el jefe de la comunidad ha regalado a la iglesia un lote de terreno para que la iglesia, no solo visite 10 días la comunidad, sino que se queden por siempre a compartir el grande amor de Jesús y sus paisanos puedan conocer a ese Dios que cambia vidas y personas. Ya existen 20 personas decididas a bautizarse este sábado 27, un día de victoria. El viaje duró once horas, pero estamos contentos de ver nuestros jóvenes cumpliendo el reto de predicar donde no hay presencia adventista. ¡Alabado sea Dios!
MisiÓn cumplida
El sábado 27 de febrero se realizó una emotiva ceremonia tras la culminación oficial del programa de Misión Caleb 1.0 en Asociación Peruana Sur (APC Sur) en la provincia de Cañete. Fueron alrededor de 100 personas entre los 40 CALEB y los misioneros voluntarios de Cañete y Chincha, los jóvenes que se unieron y participaron del grandioso evento.
El desarrollo de la ceremonia estuvo dirigida por el Departamental de Jóvenes, Pr. José Espinoza, quién otorgó a los jóvenes CALEB un merecido reconocimiento por ser los primeros en dejar sus “huellas” a través de la incesante obra social y misionera en las localidades de Cerro azul, Cerro alegre, Cerro Libre y Asunción Ocho. Lugares que, hasta antes de llegar Misión Caleb 1.0 (APC Sur), no tenían ninguna o escasa presencia Adventista.
Los jóvenes misioneros realizaron: el cortado de cabello, limpieza de plazas, parques y playas, lavado de ropa a enfermos, hasta apoyo en la construcción de un templo. Seguido de campañas envangelísticas en lugares acondicionados para la ocasión y otros en las principales plazas del lugar.
El fruto de esta campaña fue de 24 almas para Dios y centenares de personas en los distintos lugares de penetración que mantienen la semilla del evangelio en sus corazones.
Gratitud a Dios por las bendiciones recibidas, por las experiencias de vida y de evangelismo, a los hermanos de iglesia comprometidos con la misión. A los líderes de la Asociación Peruana Central Sur y a los jóvenes participantes de Misión Caleb 1.0 (APC Sur)”.
[Equipo ASN, Edgardo Muguerza Florián] |